Nacimos para der felices, no perfectos.
Nacimos para ser felices, no perfecto.
Desde el momento en que llegamos a este mundo, traemos con nosotros una búsqueda innata de la felicidad. Sin embargo, a menudo nos encontramos atrapados en la idea de perseguir la perfección en lugar de enfocarnos en lo que realmente importa: nuestra propia felicidad y bienestar.
La sociedad nos bombardea constantemente con imágenes y expectativas de cómo deberíamos ser, cómo deberíamos lucir y cómo deberíamos vivir nuestras vidas. Nos sentimos presionados para cumplir con estos estándares irreales, lo que nos lleva a sentirnos insatisfechos y nunca lo suficientemente buenos.
Es importante recordar que no hemos nacido para ser perfectos. No existe tal cosa como la perfección absoluta. La verdadera belleza reside en nuestras imperfecciones, nuestras peculiaridades y nuestras diferencias individuales. Son estas características únicas las que nos hacen auténticos y nos brindan la oportunidad de experimentar una vida llena de alegría y satisfacción.
En lugar de buscar constantemente la perfección, debemos enfocarnos en encontrar nuestra propia felicidad. Esto implica aceptarnos a nosotros mismos tal como somos, amar nuestras fortalezas y aprender a abrazar nuestras debilidades. Solo cuando dejemos de perseguir la perfección externa podremos encontrar un verdadero sentido de plenitud interior.
En conclusión, nacimos para ser felices, no perfectos. La felicidad no se encuentra en alcanzar estándares inalcanzables, sino en valorar y disfrutar cada momento de nuestras vidas tal como son. Así que desprendámonos de las expectativas irracionales y permitámonos descubrir la belleza y la alegría que se encuentran en nuestra propia autenticidad.
Aunque la perfección parezca un objetivo inalcanzable, la Biblia nos enseña que nacimos para experimentar la felicidad verdadera. En el Salmo 139:14 se nos recuerda que somos maravillosamente hechos por Dios, con nuestras imperfecciones y peculiaridades únicas. Jesús mismo nos anima en Juan 10:10, diciendo que vino para que tengamos vida en abundancia. No debemos esforzarnos por la perfección, sino buscar la alegría y el gozo en las bendiciones que Dios nos ha dado. Enfocándonos en vivir con gratitud y amor, encontraremos la felicidad que anhelamos en nuestras vidas.
Ser feliz es una elección, no una emoción, la emoción llega despues de elegir ser felices el solo porque si!
¡Deseo que encuentres un merecido descanso y vivas una vida llena de felicidad genuina!
Atentamente
Tu amigo y servidor.
WhatsApp: 3119106345
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