Desde ceros de nuevo
Muchas veces nos hemos sentido derrotados, acabados, con dolor físico y emocional, donde en la mayoría de esas ocasiones, hemos querido tirar la toalla y abandonarlo todo, sin embargo, siempre hay algo que nos recuerda el porque seguimos luchando o dándolo todo aun cuando no tenemos aparentes motivos para seguir.
Muchas veces dejamos de lado que Dios siempre esta con nosotros y su amor, compasión y misericordias siempre son nuevas en cada mañana como lo dice en el libro de Lamentaciones 3:23-23, por lo que debemos recordar que Dios siempre esta para nosotros, y aunque generalmente lo buscamos en tiempos de dolor, sufrimiento, angustia, perdida o momentos fuertes, también debemos buscarlo en los momentos de éxitos, de alegrías y de suma felicidad y plenitud.
En la vida, a menudo nos encontramos en situaciones difíciles y complicadas. Nos aferramos a nuestros errores pasados y nos sentimos atrapados en un ciclo de culpa y arrepentimiento. Sin embargo, las enseñanzas de Jesús nos muestran que nadie ha muerto por empezar de nuevo desde cero.
En la Biblia, encontramos numerosos ejemplos de personas que experimentaron una transformación completa al abrir sus corazones a la gracia de Dios. Un ejemplo inspirador es el apóstol Pablo, quien antes de su conversión era un perseguidor de los seguidores de Jesús. Sin embargo, después de su encuentro con Cristo en el camino a Damasco, se convirtió en uno de los discípulos más influyentes y valientes.
Jesús nos enseñó que el perdón y la redención están disponibles para todos, sin importar cuán perdidos o pecadores nos sintamos. Él dijo: "No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento". Esto significa que no importa cuán lejos hayamos caído o cuántos errores hayamos cometido, siempre podemos comenzar de nuevo con una fe renovada y una determinación para seguir los caminos de Dios.
La moraleja final es que no debemos permitir que nuestro pasado defina nuestro futuro. No importa cuántas veces hayamos caído, siempre podemos levantarnos y seguir adelante con fe y esperanza. La gracia y el amor de Dios están siempre disponibles para aquellos que buscan comenzar de nuevo y seguir los principios bíblicos enseñados por Jesús. Confía en Dios, busca su guía y nunca temas empezar de nuevo, porque nadie ha muerto por hacerlo.


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