UNA CHARLA CON LA MUERTE
En una banca de un pequeño parque, me encontraba sentado disfrutando de un rico helado, viendo a los niños jugar, a las familias unidas reír, correr detrás de los pequeños, escuchando el cantar de las aves, el ladrido de un perro, wow, simplemente disfrutando ese gran momento de la vida, sin preocuparme por nada, solo disfrutando de ese momento, de la luz y el calor del sol, del rose del viento sobre mí, no tenia en mi mente las preocupaciones diarias, las del trabajo, ni de ningún tipo.
Saben, en ese momento, creía que nada me podía perturbar esa
paz y tranquilidad, sin embargo, de repente sentí un aire frio, incluso un poco
aterrador, pero no veía ni había nada que pudiese explicar ese momento, a lo
que solo pensé que era mi mente, pero en unos segundos, de pronto, escuche una
voz suave pero firme, con tono seguro de si mismo decirme, ha llegado tu hora,
y volteo y no podía creer lo que veía, estaba viendo a la misma muerte a un
costado de mí, sentada en la banca junto a mí, no sabia que decir, solo se
aumento mi ritmo cardíaco, mi respiración se agito y sentí temor, pero la
muerte me dijo, tranquilo, a todos les llega este momento, a todos los veré
tarde o temprano, no eres el único.
Esas palabras no me reconfortaron, solo me atemorizaron más,
pero tenia razón, a todos nos llegará ese día, entonces en mi mente se presentaron
infinidad de pensamientos, ¿y que va a pasar con mi padre, con mis hijos, que
pasará con mis hermanos y sus familias, que va a pasar con mi trabajo, con mis
proyectos y mis metas? A lo que la muerte solo dijo: no te preocupes, eso es
preocupación para ellos, y si son realistas, vivirán sus vidas, aprenderán a
vivir sin ti y saldrán adelante sin ti, y me volví a sentir triste y
preocupado, pero de nuevo, la muerte tenía razón.
Entonces, solo le pedí me contestará una serie de preguntas,
a lo que me respondió: No, solo te responderé 3, piénsalas sabiamente y yo te
responderé, nunca pensé que mi cerebro no tuviera la capacidad de crear 3
simples preguntas, pero como serían las últimas, no sabía por cual empezar, le
di vueltas en mi mente, y tenia millones de preguntas, pero solo tenía que
elegir 3, pasaba el tiempo y la muerte me pregunto ¿Ya estas listo para
preguntar? Tu tiempo se ha agotado, solo le respondí, ¿Puedes darme más tiempo?
A lo que la muerte dijo: No, tu tiempo se ha agotado, dime tus tres preguntas,
las responderé y partirás de este mundo.
Solo pensaba en ganar tiempo, pero era evidente que ya no lo
tenía, entonces solo me quedo preguntar, mi primera pregunta fue: ¿Por qué yo?,
si lo sé, fue una pregunta estúpida y desperdiciada, a lo que la muerte
contesto: Porque tu tiempo en este mundo ya ha acabado, entonces siendo un poco
más analítico y responsable con mis 2 preguntas restantes, continué con la
segunda pregunta: ¿Cuál es la finalidad o el propósito de vivir esta vida si
vamos a morir? A lo que la muerte respondiendo de forma burlona y directa respondió:
Jeje, el propósito de vivir es de poder servir, dar y dejar un legado de amor a
con los demás, me quede estupefacto, a lo que enmudecí y comprendí que no viví
mi vida con un verdadero propósito, por lo que mi mente y corazón se
entristecieron y agache la mirada un poco, sin importarle nada, la muerte me
dijo, dime tu tercer pregunta y acabemos con esto, no sabia que más preguntar
pero entonces solo le pregunte: Si ese es el verdadero propósito de la vida, ¿Entonces
porque pasamos la vida acumulando cosas, riquezas, bienes materiales, posesiones,
títulos educativos, culturales, deportivos y muchas cosas más? Nuevamente la
muerte en tono burlón me dijo: jajaja, ustedes los humanos son unos seres increíbles,
tienen la capacidad de pensar por si mismos, de amar, de crear muchas cosas, y
sin embargo solo se han preocupado por acumular y tener más y más que el otro, se
han preocupado por verse bien, por ser mejor que los demás, solo se preocupan egoístamente
de si mismos, solo piensan que nadie merece mas que ellos mismos, y a pesar de
ser la mayor creación del infinito, se creen mas que el mismo creador del todo,
carecen de empatía, carecen de amor propio real, de amor incondicional al prójimo,
carecen de misericordia entre ustedes mismos, son arrogantes, petulantes,
incluso se matan entre ustedes, se dañan entre ustedes mismos por demostrar que
son mejor que el otro o que tienen la razón y el otro no.
Sabes, yo los veo y creo que se les ha permitido vivir
mucho, se les dan millares de oportunidades de ser verdaderos seres humanos,
con amor incondicional, con amor infinito y desinteresado al prójimo, se les
brinda de todo en este mundo para que puedan vivir con lo necesario y que lo
puedan realmente valorar y disfrutar, se les ha puesto en este maravilloso
mundo donde la misma tierra da frutos para que se alimenten, los mares dan
peces para que se alimentes, incluso las aves del cielo y las bestias de la
tierra, han sido creadas para que se alimente, se les ha dado el día para
disfrutar la vida, se les ha dado la noche para que descansen y sean restauradas
sus fuerzas, tienen ríos, montañas, cerros, selvas, desiertos, dunas, arboles,
infinidad de plantas y flores bellísimas, y siguen anhelando las cosas
materiales que ustedes mismos han creado para dañarse entre ustedes mismos,
para hacer distinción y separación entre ustedes mismos, me parece que se les
ha dado todo para que sean felices, pero sin embargo han elegido no serlo, solo
aparentarlo, por lo que yo creo incluso que se les permite vivir de más en este
mundo.
Yo estaba asombrado de lo que la muerte me respondía, no sabía
que contestar o que decir, y sin embargo, la muerte volvía a tener razón, la
muerte interrumpió mis pensamientos y solo continuo diciendo: es increíble que
teniendo esta maravillosa vida, sigan anhelando tener otro tipo de vida, si tan
solo conocieran el lugar donde vivo, a donde la gran mayoría termina, valorarían
más la vida misma, sus vidas, a sus familias, a sus seres amados, pero sobre
todo valorarían y amarían más a sus prójimos, a los más desprotegidos, a las viudas,
a los ancianos, a los huérfanos, a los desamparados, si tan solo se dieran
cuenta realmente de la maravillosa oportunidad que tienen de estar vivos, y fueran
realmente conscientes de que algún día morirán, quizás, solo quizás, vivirían
plenamente sus vidas, con esto la muerte concluyo y me dijo, ven, ya es hora de
partir, la seguí, y conforme avanzábamos, veía mi cuerpo recostado en la banca,
y la muerte me dijo, tranquilo, el cuerpo nunca te perteneció, solo era el
estuche que se requiere para vivir en este mundo, el cuerpo es materia, y la materia
vuelve a la materia, a la tierra, polvo son, polvo volverán a ser.
Solo me quedo aceptar mi fin en este mundo llamado vida, un
viaje que la gran mayoría no vive, solo existe, a la que la gran mayoría desperdiciamos
en vanas tonterías, en cosas y situaciones tan absurdas, que solo nos dan y han
dado placeres temporales, pero nada eterno y significante realmente, nada que
realmente sea de bendición para los demás, a lo que acepte mi fin y camine junto
a la muerte y simplemente desaparecimos.
Quiero regalarte esta conclusión de esta historia, la muerte
nos va a llegar a todos, no sabemos cuándo, ni como, y aun cuando cuidemos de
nuestra salud, del físico, de la alimentación, de los pensamientos y malos
deseos, tarde que temprano nos llegará, la muerte nos llegará incluso sin
avisar, ni cuando, ni donde, ni a lado de quien, ni porque, ni si queremos o
no, la muerte no la determinamos nosotros, todos tenemos el tiempo definido,
sabemos cuando hemos nacido, pero no cuando moriremos, la vida sigue contigo o
sin ti, los demás siguen contigo o sin ti, por ello te invito a reflexionar en este
mensaje, no digo que no hagas riquezas, o que no poseas cosas materiales, o que
logres éxitos en tu vida, no, no te confundas, pero si las riquezas no sirven
para ayudar y bendecir a los demás, entonces no sirven de nada, si aprendes a
dar, a servir y a soltar, realmente has entendido el verdadero propósito de
vivir.
Te deseo un día lleno de maravillosas oportunidades, de muchos momentos donde practiques la humildad, la misericordia, la mansedumbre, la templanza, el amor incondicional, donde practiques el perdón, donde practiques el amor al prójimo y sobre todo que puedas ser de bendición a otros en todo momento y lugar, sin importar nada.


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