70 Veces 7
El perdón es un tema central en la enseñanza de Jesús. A través de esta declaración, nos muestra la importancia de perdonar repetidamente, sin límites, como lo hace Dios con nosotros. Nos insta a superar nuestro orgullo y resentimiento para seguir su ejemplo de amor incondicional.
La frase "setenta veces siete" es simbólica y no debe tomarse literalmente. Jesús nos está diciendo que el perdón debe ser infinito, sin restricciones ni condiciones. No importa cuántas veces alguien nos haya lastimado, debemos estar dispuestos a perdonar una y otra vez, mostrando así la gracia divina que hemos recibido.
El perdón no es fácil. A menudo nos aferramos a nuestras heridas y rencores, buscando venganza o justicia. Sin embargo, Jesús nos desafía a romper ese ciclo de dolor y resentimiento, ofreciendo perdón incluso cuando parece imposible. Es un llamado a liberarnos del peso emocional y espiritual que conlleva el rencor.
Al perdonar a los demás, también nos liberamos a nosotros mismos. El rencor y la falta de perdón nos atan y nos impiden experimentar la plenitud de la vida. Al dejar ir el resentimiento, abrimos espacio para la paz interior, la sanación y el crecimiento personal.
El perdón no significa olvidar o justificar las acciones dañinas de los demás. Es un acto consciente de liberación que nos permite seguir adelante sin llevar el peso del pasado. Es una elección valiente y poderosa que nos permite crecer en compasión y empatía hacia los demás.
El perdón no solo es beneficioso a nivel individual, sino también en nuestras relaciones con los demás. Al perdonar, creamos un ambiente de reconciliación y restauración. Abrimos la puerta a la posibilidad de reconstruir la confianza y fortalecer los lazos afectivos.
En resumen, el versículo de Mateo 18:22 nos desafía a practicar el perdón incondicional, reflejando así la gracia divina que hemos recibido. Al perdonar repetidamente, rompemos el ciclo del dolor y abrimos las puertas a la sanación, la paz y la reconciliación. Que este versículo sea un recordatorio constante de nuestro llamado a perdonar como Dios nos perdona a nosotros.
Atentamente
Julio Yaotl Avila Morales
Tu amigo y servidor
Oración dirigida a Dios en el nombre de Jesús:
Dios amado, en el nombre de Jesús te pido que me ayudes a perdonar a todos sin condicionarles nada ni juzgarlos, ayúdame a tener compasión y sobre todo amor incondicional a todos, así como tú nos perdonas, dame la sabiduría para perdonar y pedir perdón a quien tenga que pedirle perdón, te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.




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