La soledad en medio de un mar de gente
¿Te has preguntado, cuántas veces nos hemos sentido solos aun estando rodeados de muchas personas?
Es más común de lo que uno cree, muchas veces queremos ocultar nuestro sentir y nuestras emociones a la vista de los demás, por el temor a ser juzgados o criticados, y en muchas de las ocasiones somos severamente atacados, sin embargo, la gran mayoría de las personas que nos atacan, nos juzgan o critican, seguramente no han vivido o no viven algo ni siquiera similar a lo que uno,
A veces he querido rendirme totalmente y tirar la toalla en esta vida, pero, sin embargo recuerdo lo que quiero lograr y lo que anhelo para los míos y todos los que me rodean, no es fácil vivir, pensar, actuar y hablar diferente a la mayoría, se paga un precio sumamente caro, muchas veces con la soledad real, la espiritual, la emocional y en ocasiones la física, pero las mas dolorosas son las internas.
Sentir que no hay un motivo o propósito por el cual seguir es duro, no encontrar un sentido tan burdo y absurdo como solo seguir porque si y para sobrevivir, se me hace muy absurdo y mediocre, no creo que hayamos sido creados para vivir, mejor dicho para sobrevivir, creo que Dios creo primero al mundo para que todos nosotros podamos disfrutar de él, que podamos vivir en paz, armonía, en gozo, no estamos aquí por casualidad o por capricho de la naturaleza.
La soledad puede ser mala compañera, ya que nos hace ver y pensar en esos momento difíciles cosas que normalmente no pensaríamos y por ende a tomar decisiones de las cuales generalmente nos vamos a arrepentir, sin embargo también eso nos ayuda a conocernos más y de mejor manera, siendo reflexivos y analizando el cómo, el porqué, y el para qué nos pasa o pasó lo que pasó o nos sigue pasando.
La soledad es un sentimiento que puede afectarnos incluso cuando estamos rodeados de gente. Aunque el mundo nos ofrezca compañía y distracciones, a menudo nos encontramos vacíos por dentro. La Biblia nos enseña que la verdadera compañía y consuelo solo se encuentran en Dios. Él nos promete que nunca nos dejará ni nos abandonará, y que siempre estará a nuestro lado, incluso en medio de la multitud.
En primer lugar, la Biblia nos habla de la importancia de tener una relación personal con Dios. En el Salmo 73:25-26, el salmista declara: "¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre". Estas palabras nos recuerdan que aunque podamos sentirnos solos en medio de una multitud, podemos encontrar consuelo y satisfacción en la presencia de Dios.
Además, la Biblia también nos anima a buscar el apoyo y la comunión con otros creyentes. En Hebreos 10:24-25 se nos exhorta a "considerarnos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más cuanto veis que aquel día se acerca". Aunque podamos sentirnos solos en medio de una multitud, encontrar consuelo y compañía en la comunidad cristiana puede ser una fuente de apoyo y aliento.
En conclusión, la soledad puede afectarnos incluso cuando estamos rodeados de gente, pero la Biblia nos enseña que podemos encontrar consuelo y compañía en Dios y en la comunidad cristiana. Al buscar una relación personal con Dios y buscar el apoyo de otros creyentes, podemos superar la sensación de soledad y experimentar la plenitud y el amor que solo Él puede brindarnos.
Mi texto final sobre sentirse solo es el siguiente: Créeme, quizás no lo creas, no lo veas o no lo sientas, pero Dios siempre ha estado, está y estará por siempre a nuestro lado y siempre buscando ayudarnos en todo, pero como el gran Rey, el Creador y todo un Caballero que Él es, jamás te obligará a creer en Él o aceptarlo, por lo que hoy te aconsejo y pido de todo mi ser, te des la oportunidad de en verdad conocerle a Él, a mi Señor y Salvador Jesucristo y a vivir y sentir su Espíritu Santo, y créeme, como dice en Filipenses 4:6-7 “6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”, no se como describirte esos dos versículos en palabras simples y terrenales, pero te puedo asegurar que su paz es real y la seguridad que el te brinda es real y eterna.

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